El transporte de carga en la era de Whatsapp y las redes sociales

Enero 2018

El transporte de carga en la era de Whatsapp y las redes sociales

Artículo publicado el 31/01/2018 en la Revista Énfasis Logística
Por Javier Carrizo, CEO de GEA Logistics


Hoy en día la comunicación ocupa un rol protagónico en las empresas de transporte de carga, siendo posiblemente el área que más está creciendo y que mayor impacto permitirá lograr en el futuro gracias a los nuevos desarrollos.

Bajo el paraguas de la comunicación, hay dos canales que –gracias al avance de la tecnología- han tenido un crecimiento exponencial y que, cada día, van cambiando los hábitos y generando nuevas oportunidades: Whatsapp y las redes sociales.

Hablar de la influencia de Whatsapp en la sociedad es algo que excede esta opinión, pero lo que sí resulta interesante es cómo esa nueva forma de comunicación entre las personas está cambiando al sector de logística y transporte.

Cambio de tecnología

Previo al uso de Whatsapp, la comunicación con los transportistas era 100 % radio y un poco o muy poco de celular. En la actualidad, dicha proporción se invirtió y se usa mucho Whatsapp y menos radio y/o celular.

Al mismo tiempo, el Whatsapp permite que se comunique a muchos destinatarios a la vez. Eso hace que se utilice, en el sector, tanto para comunicar novedades a clientes como para hacer consultas y contactar a proveedores.

En ese sentido, por ejemplo, se arman grupos de difusión, que permiten concentrar a muchos destinatarios, en pos de conseguir camiones para un trayecto puntual. Eso sí, como en otros rubros, a mayor visibilidad e interconexión, mayor transparencia y conocimiento, por lo que si alguien tiene un accionar dudoso, rápidamente se enterarán todos. Al igual que si sus servicios y trato con proveedores y clientes son profesionales y respetuosos.

A su vez, el chat con el cliente a través de Whatsapp, permite una comunicación fluida durante todo el día sin tener que interrumpir nada, ya que se puede escribir y responder en el momento que se puede. No es como el llamado, que sí o sí interrumpe la actividad que se está haciendo al responder.

Hacia adentro de las empresas también hubo cambios a partir del uso de Whatsapp, ya que gracias a la app se cuenta con grupos internos, en muchos casos, que facilitan la interacción, manteniendo a la vez el historial de los intercambios y la posibilidad de seguir todo desde el celular.

Las redes, para tomar posición

Así como el Whatsapp ha cambiado la forma de comunicarse, en especial en el uno a uno, las redes vienen cambiando, hace años, la manera en que las empresas del sector dan a conocer sus novedades, se posicionan y relacionan con sus clientes.

Asimismo, las redes son, potencialmente, un canal a través del cual las empresas del sector pueden ser conocidas por otras personas (transportistas/ ejecutivos), que de otra forma no lo harían, permitiendo ampliar la red de contactos.

El mail sigue vivo

A pesar del crecimiento exponencial en el uso del Whatsapp y las redes, el correo electrónico sigue vigente, en especial para el seguimiento de cargas, un servicio que ha evolucionado mucho y que resulta de gran importancia para quienes contratan empresas de transporte.

Para el seguimiento de cargas el Whatsapp resulta una herramienta un poco desprolija e informal y que, a su vez, depende en gran medida de la capacidad de quien comunica para que la información llegue de manera correcta.

Los desarrollos que permiten hacer seguimiento de cargas utilizan, en muchos casos, el mail como herramienta para comunicar. Se está trabajando fuertemente en la posibilidad de lograr una mayor sistematización de esta información, a través de softwares y aplicaciones que permitan optimizar la coordinación, evitando tener tantos intermediarios y apuntando a una mayor automatización.

Como vemos, la comunicación y la tecnología son elementos protagónicos del avance del sector. Y lo que se espera, hacia delante, es una mayor aceleración de ese vínculo, con información que llegará al instante y directamente en el celular. Hacia allí vamos.